Una mirada integral al saber, al hacer y al ser
La evaluación acompaña al estudiante durante todo su proceso de aprendizaje. Permite identificar dificultades, reconocer logros parciales, promover retroalimentación y fortalecer la autorregulación.
Valoramos el aprendizaje como un proceso continuo que reconoce avances, acompaña dificultades y orienta decisiones pedagógicas oportunas.
La evaluación acompaña al estudiante durante todo su proceso de aprendizaje. Permite identificar dificultades, reconocer logros parciales, promover retroalimentación y fortalecer la autorregulación.
Se centra en la comprensión y significado de los conceptos aprendidos. Valora la capacidad para organizar información, establecer relaciones y transferir conocimientos.
Mapas conceptuales, resúmenes, exposiciones, análisis de textos y pruebas escritas.Evalúa el saber hacer: pasos, métodos, uso de herramientas y eficacia en la resolución de problemas. Considera tanto el proceso como el resultado.
Interpretación de gráficos, síntesis de información y uso adecuado de instrumentos.Observa valores, normas y creencias reflejadas en comportamientos persistentes. Considera evolución personal, participación, respeto y responsabilidad.
Observación, entrevistas, diarios de campo, rúbricas y autoevaluaciones.Actividad permanente en el aula. El estudiante revisa su desempeño académico, participación, cumplimiento, presentación personal, respeto, solidaridad, comunicación, responsabilidad, puntualidad y orden.
Valoración del profesor sobre el desempeño convivencial y formativo del estudiante, orientada a construir ambientes respetuosos, participativos y de mejoramiento continuo.
Referencia: Coll, C., et al. (1992). Enseñanza y aprendizaje de conceptos, procedimientos y actitudes. Barcelona: Editorial Graó.